9 oct. 2016 / Santiago de Chile / Contralobos, Blog Cristiano.

 

Estudio Bíblico: “Conociendo a Dios”

Primera Parte: “Los atributos de Dios

13ª Sesión: “LA MISERICORDIA DE DIOS”

 

“Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia”

Salmos 136:1

 

Introducción

 

Anteriormente estuvimos enseñando acerca de “La Gracia de Dios“, en donde aprendimos mucho sobre este atributo de Dios y como se manifiesta en La Salvación y ahora veremos acerca de “La Misericordia de Dios”.

 

Dios merece ser muy alabado por esta perfección divina. El salmista exhorta a los santos a dar gracias a Dios por este atributo. Y, en verdad, esto es lo menos que puede pedirse a los que se han beneficiado de la misericordia de Dios.

 

Cuando consideramos las características de esta excelencia divina, no podemos dejar de bendecir a Dios. Su misericordia es “grande” (1ª Reyes 3:6), “mucha” (Salmos 119:156), “desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen” (Salmos 103:17), bien podemos decir con el salmista: “Loaré de mañana tu misericordia” (Salmos 59:16).

 

“Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente”

Éxodo 33:19

 

 

La misericordia nace de la bondad de Dios, es la acción misma de la bondad de Dios.

 

La primera consecuencia de la bondad de Dios es su benignidad, por la cual da libremente a sus criaturas como tales; por eso ha dado el ser y la vida a todas las cosas. La segunda consecuencia de la bondad de Dios es su misericordia, la cual denota la pronta inclinación de Dios a aliviar la miseria de las criaturas caídas.

 

 

Tres aspectos de la Misericordia

 

Al tratar de estudiar la misericordia de Dios según se nos presenta en las Escrituras, necesitamos hacer una distinción triple para “trazar bien la palabra de verdad”.

 

  1. Misericordia general de Dios sobre toda la creación de Dios:

 

Esta se extiende, no sólo a todos los hombres, creyentes y no creyentes, sino también a la creación entera: “Sus misericordias sobre todas sus obras” (Salmos 145:9). “El da a todos vida, y respiración, y todas las cosas” (Hechos 17:25).

 

Dios tiene compasión de la creación en sus necesidades y las suple con la provisión apropiada.

 

  1. Misericordia sobre todos los hombres:

 

Esta se ejerce en los hijos de los hombres, ayudándoles y socorriéndoles a pesar de sus pecados. A éstos, también, Dios da lo que necesitan: “hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueva sobre justos e injustos” (Mateo 5:45).

 

  1. Misericordia especial sobre los hijos de Dios:

 

Esta, está reservada sólo para los herederos de la salvación, y que les es comunicada por el camino del pacto, a través del Mediador.

 

Si nos fijamos un poco más en la diferencia entre las distinciones segunda y tercera que hemos mencionado, notaremos que las misericordias que Dios otorga a los impíos son de naturaleza puramente temporal; es decir, se limitan estrictamente a la vida presente. La misericordia no se extenderá, para ellos, más allá de la tumba: “Aquél no es pueblo de entendimiento; por tanto su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó” (Isaías 27:11). Pero, en este punto, puede presentarse una dificultad a algunos, a saber: ¿No dice la Escritura que “para siempre es su misericordia”? (Salmos 136:1).

 

Hay dos cosas a tener en cuenta con referencia a esto. Dios no puede dejar jamás de ser misericordioso porque ésta es una cualidad de la esencia divina (Salmos 116:5); pero el ejercicio de su “misericordia especial” está condicionado, es a través de Cristo que podemos alcanzar esta misericordia, así dice la Biblia: “No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó” (Tito 3:5).

 

 

 

La Misericordia y la Justicia de Dios

 

 

Cuando Dios actúe con justicia enviando al infierno a quienes lo rechazaron, este mismo acto será un acto de misericordia sobre sus hijos, salvándolos por siempre de todo lo malo, ¡Qué misericordia muestra el hecho de que en la Nueva Jerusalén no entrará “ninguna cosa sucia, o que hace abominación y mentira” (Apocalipsis 21:27), también en el Salmo 143:12 encontramos a David orando así: “Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo”.

 

También en el Salmo 136:15 leemos que Dios “arrojó a Faraón y a su ejército en el mar Rojo, porque para siempre es su misericordia”. Fue un acto de venganza sobre Faraón y los suyos, pero, para los Israelitas, fue un acto de “misericordia”. Y otra vez, en Apocalipsis 19:1-3, leemos: “Oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya; Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro. Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado a la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás”.

 

Por lo anterior, no podemos ni debemos confundir la misericordia de Dios con debilidad, porque al mismo tiempo que es misericordioso, también es Justo, por lo tanto es vana la esperanza del “universalismo”, “hipercalvinismo” y las falsas doctrinas de la “supergracia”, “hipergracia” o “libertinaje”, que pretenden mostrarnos a un Dios ultra-amoroso, que otorga perdones express, que es un anciano buena gente y que al final perdonará a todos, porque dicen ellos, Dios amor, misericordia y perdón, también añaden que: “donde sobreabundó el pecado, sobreabundó la gracia”, pero se olvidan que La Biblia también dice que nadie pasará por inocente y que Dios no puede ser burlado.

 

Dios es un Dios de justicia tanto como de misericordia, que ha declarado de forma categórica que “de ningún modo justificará al malvado” (Exodo 34:7). El ha dicho que “los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios” (Sal. 9:17). No importa que los hombres digan: No creo. Es igualmente cierto que los que descuidan las leyes de la salud espiritual sufrirán para siempre la segunda muerte.

 

Es muy grave ver cuántos hay que abusan de esta perfección divina. Continúan despreciando la autoridad de Dios, pisoteando sus leyes morales, viviendo en pecado, y, así y todo, se precian de su misericordia. Sin embargo, Dios no será injusto para consigo mismo. El muestra misericordia para quienes lo aman Éxodo 20:6y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”

 

 

Conclusión

 

Para quienes somos hijos de Dios, salvos por Gracia, hay promesas grandes en cuanto a su misericordia: “Grande es hasta los cielos tu misericordia” (Salmos 57:10). Las riquezas de la misericordia de Dios sobrepasa lo que nuestra mente puede imaginar, por eso debemos valorar ets atributo de Dios. “Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen” (Salmos 103:11).

 

“Dios es el Padre de misericordias”

2ª Corintios 1:3

 

Estudio Bíblico escrito, editado, corregido y dictado por: César Angelo.

Para este estudio se han tomado algunas notas e ideas generales del hno. A. W. Pink.

BIBLIOGRAFÍA:

La Biblia RV1960 – La Biblia TLA

Libro “Los Atributos de Dios” de Arthur Walkington Pink

 

 

Si quieres aprender más, te invito a leer los otros Atributos de Dios a continuación:

 

Estudio Bíblico: “Conociendo a Dios”

Primera Parte: “Los atributos de Dios

14ª Sesión: “EL AMOR DE DIOS

 

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