Publicado el 02 de Julio de 2014 / Stgo. de Chile / Contralobos, Blog Cristiano.

 

* Nota: Antes seguir leyendo, es importante que sepas que esta reflexión está dirigida principalmente a pastores y/o a quienes cumplan alguna labor de liderazgo en alguna iglesia, es una reflexión que da una clara advertencia acerca de los errores más comunes que a veces se cometen, sin embargo también puede servir a cualquier cristiano que ama a Dios.

 

“El Titanic”

Reflexión para Pastores

por: César Angelo

 

El Titanic era el barco más grande y más lujoso jamás construido en 1912, incluso se llegó a decir que ni Dios podría hundirlo, pero esa arrogancia y el descuido del capitán Edward John Smith (noticia que demuestra su culpa) fueron algunas de las causas que llevaron al Titanic a chocar con ese iceberg, que en la superficie parecía pequeño, pero abajo del mar era una gigantesca mole. Esta fue la mayor tragedia marítima en la historia y en la cuál murieron 1514 personas de las 2223 que iban a bordo.

 

Esta parte de la historia nos deja varias e interesantes reflexiones y enseñanzas. El barco (La Iglesia) aunque parezca muy lujoso, muy firme, muy opulento, puede hundirse, sobre todo si la vista de quién va al mando (El Pastor) no está atenta al peligro, también nos deja claro que el orgullo y los delirios de grandeza solo nos llevarán al fracaso, que cuando se pone la mente y el corazón en otras cosas, se descuida la tripulación (La Congregación) poniéndola en riesgo.

 

Esto nos habla de que No es más importante la estructura física, sino la gente, la tripulación del barco, la iglesia, recordemos que es la gente la que compone la Iglesia, y Efesios nos habla que cada uno de nosotros somos ladrillos que edificamos la Iglesia de Cristo. Es importante remarcar que la gente es lo más preciado, es el tesoro más lindo que puede tener una Iglesia, porque son ellos quienes fueron comprados a precio de sangre por Jesús.

 

 

Todo capitán debe velar por su tripulación, y en la Iglesia todo pastor debe velar por las ovejas, muchas veces esto es un problema, porque de parte algunos de ellos, no hay una preocupación por la gente, porque a veces la fama, el orgullo, el dinero pueden hacernos creer que estamos bien y somos más que otros, por eso la Biblia nos da una advertencia:

Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.”

1 Corintios 10:12

 

No se debe minimizar el peligro, pensando que es solo un pequeño bloque de hielo, porque la verdad es que debajo del agua el problema puede ser mucho mayor de que se piensa, sino pregúntale al capitán Edward.

 

Todo lo anterior, inevitablemente traerá terribles consecuencias a la iglesia y sobre todo cuando se pensaba que este barco ni Dios lo hundiría, Dios no soporta la soberbia, la rechaza, la odia, aún más cuando queremos hacer las cosas a nuestra manera y nos creemos superiores o como dice apocalipsis, nos creemos autosuficientes o ricos, que no tenemos necesidad de nada.

 

Dios no quiere que el barco, su Iglesia, se hunda, el hará todo lo posible por evitar eso, enviará profetas, predicadores, mostrará sueños y hará todo lo que esté a su alcance para evitar la tragedia, pero si hay oídos sordos a su voz, El ya no podrá hacer nada más, solamente le queda enviar su juicio.

 

El consejo para los pastores que leen esto: ¡Por favor preocupate de tus ovejas, que no te pase lo que le paso al Titanic, porque Dios es un Dios celoso por su pueblo, sé un obrero digno y fiel, recibe este consejo!.

 

Esta historia también debe enseñar a los pastores, que deben tener cuidado de sí mismos, sobretodo cuando su camino está errado y cuando prefieren el dinero antes que a las personas, porque si no cuidan del rebaño, entonces las ovejas sabias saltarán del barco antes que éste se hunda por completo.

 

Finalmente quiero dar 2 consejos para las ovejas que leen este artículo y que se encuentran en un barco que se está hundiendo y cuyo capitán (pastor) está en pecado y no quiere arrepentirse:

 

1. No esperes hundirte junto con el Titanic, se cuál sea la situación, es mejor salvar tu vida y la de tu familia que quedarte ahí, porque estoy seguro que Dios pondrá otra embarcación más segura en tu camino, Jesús es nuestro capitán y El nos llevará siempre al mejor puerto. Confía en El y El hará. Es importante seguir la enseñanza bíblica que dice:

“El sabio teme y se aparta del mal, pero el necio es arrogante y descuidado.”

Proverbios 14:16

 

2. Cuando veas que un barco se hunde o se cae a pedazos, no debes alegrarte, no es bueno gozarse en la desgracia ajena, en este caso, solamente queda espacio para la lamentación y la pena.

 

Espero que esta reflexión le pueda servir a los siervos de Dios que tienen un rebaño, porque la idea es evitar que tu barco o iglesia se hunda, ya que me ha tocado ver uno que otro barcos hundirse y no quiero que esto le pase a otro pastor.

 

Atte. César Angelo.

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