Publicado originalmente el 08 de Agosto de 2014 / Santiago de Chile / Contralobos, Blog Cristiano.

 

Su Hacer más mi hacer

Reflexión / por: César Angelo

Hola mis estimados lectores, deseo toda bendición espiritual para uds. y sus familias, quisiera compartir una reflexión que analiza brevemente nuestra labor como “colaboradores de Dios”, pero antes de seguir me gustaría me acompañasen con esta oración:

 

“Señor Jesús, gracias por ser nuestro salvador, gracias por que cada día nos renuevas con tu Espíritu Santo, según nuestro corazón receptivo y nuestro deseo de crecer a tu semejanza. Te pido que quites toda idea preconcebida y las barreras humanas de mi consciente, y sea tu Palabra la que nos hable hoy, reprendo en tu nombre todo control del enemigo sobre mi mente, te la ofrezco preparada para escucharte y obedecerte, si hay algo que debas cambiar en mi y en los hermanos de la Iglesia, hazlo. Prometo un corazón sensible a tus enseñanzas, me pongo en tus manos en este momento para que quites de mí lo que deba de ser quitado, tal como lo hiciste en el templo de Jerusalén, mas aún en mi cuerpo: templo de tu Espíritu Santo. Amén.

 

Bien leamos:

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.”

1 Corintios 3:9 (RVR1960)

 

Es necesario entender que los hijos de Dios tenemos una obra que hacer, un trabajo, somos contratados por Dios para trabajar en su viña. Entendamos esto, Dios hace su parte y nosotros la nuestra, no se nos olvide. Todos juntos trabajando, pero sin olvidar que Dios va trabajando codo a codo con nosotros, eso es una verdad bíblica, y con esto quiero echar por tierra argumentos o pensamientos que quieren dejárselo todo a Dios, invocando la soberanía de Dios, y es cierto, Dios es soberano, lo sé, es un gran atributo de Dios, pero en ese “dejemos todo a Dios”, muchas veces se esconde la flojera, la pereza, la tibieza, la cobardía, la comodidad, etc…

 

Noooo!!, no siempre hay que dejárselo todo a Dios, porque como dice el texto que leímos, somos colaboradores de Dios, vale decir, su Hacer más mi hacer, siempre será más importante Su Hacer que mi hacer, eso es obvio y lo enfatizo, se me viene a la mente también otro argumento bien usado que dice así, no trates de ayudar a Dios, esto se usa como argumento cuando Abraham pecó desobedeciendo la promesa de Dios y se adelantó e hizo caso a su mujer Sara para tener un hijo con la criada, pero ¿podemos en verdad ayudar a Dios? volvamos al texto, somos colaboradores de Dios, vale decir, SU hacer más mi hacer, el que plantó hace una labor, el que regó hace su labor, ambos tienen su recompensa, ambos son nada, porque el crecimiento lo da el Señor, entonces si El Señor lo da ¿nos quedamos flojeando?  ¿si el Señor añade a los salvos a la iglesia, nos quedamos sentados y no salimos a evangelizar? Nooooo!! Dios HACE en la medida que nosotros hacemos, El quiere hacer todo con nuestra ayuda, por eso el fundó a la iglesia para que seamos participes de su gloria, No que El no pueda hacerlo solo, Nooo!, sino que El desea incluirnos en su plan maravilloso ¿entiendes?.

 

Muchas veces me topo con esta situación, personas que por un problema grave se van de una iglesia y dicen: “yo me iré de la iglesia porque el pastor está en pecado, pero no diré nada, no tocaré al ungido de Jehová, Dios hará justicia, dejemosle todo al Señor y dediquemonos solo a orar”, ¿han vivido algo parecido?, pues dejame decirte que si alguien pretende ser un “cristiano buena gente”, un “cristiano cariñosito” y toma esta actitud, está en un grave Errooor!!, eso no manda la Biblia, las Santas Escrituras nos mandan a confrontar el pecado, hay ciertas reglas para hacerlo biblícamente, pero por algo Dios puso hombres y mujeres para que seamos Colaboradores de Dios, para que en situaciones extremas y de pecado, tomemos decisiones, para que juzguemos el pecado, para que tomemos medidas o para que se hable o denuncie el pecado, entonces lo repito, SU hacer mas mi hacer, No dejemos de hacer nuestra parte.

 

En otro caso que tiene que ver con lo laboral, nos encontramos con que el hombre de la casa, el proveedor quiere comer y mantener su hogar, pero primero debe trabajar, ¿Dios bendice? claro que sí, pero debe haber una parte que nosotros debemos Hacer, o sea, en este caso, trabajar! porque el dinero no caerá del cielo, ni brotará de las plantas. Dios bendice en la medida que hay un esfuerzo en nosotros, entonces siempre debe de haber un equilibrio en esta verdad.

 

Ahora también entendamos que hay veces que Solo Dios puede obrar, como por ej, en una enfermedad grave, pero OJO, pregunto, ¿quedamos sin hacer nada?, Nooo, también en ese caso debemos hacer algo, ORAR!, ¿se dan cuenta?, siempre hacemos algo, a veces orar, a veces trabajar, a veces hablar, siempre es una colaboración, una sinergia, sabiendo que tenemos un trabajo, una labor, hagamosla, si Dios no hace nada, sabemos que El es soberano, si predicamos y nadie se convierte, no nos desanimemos, pero por favor no dejemos de hacer nuestra parte, porque Dios nos ha dado dones, ministerios y debemos saber administrarlos y usarlos para su Gloria, usarlos en beneficio de la Iglesia, del cuerpo, de la hermandad, no seamos cobardes, porque el Señor nos ha dado espíritu de valentía, vamos adelante trabajando codo a codo con nuestro Dios, vamos Iglesia, para que cuando venga Cristo por nosotros, nos encuentre en los negocios del Señor!

 

 

Atte. César Angelo.

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