29 de Febrero de 2016 / Santiago de Chile / Blog Contralobos.

 

Hola mis queridos hermanos(as) en Cristo, les saludo en el amor de Cristo, deseando muchas bendiciones espirituales para uds.!!

 

En esta ocasión quiero presentar un escrito de una predicación que he compartido con los hermanos en la Iglesia donde me congrego, espero que sea de su agrado y crecimiento en el Señor.

 

Amándonos, congregándonos y alabando

Tema N° 5 / Serie: “Volviendo a las Raíces de la Fe”

por: César Angelo

 

Introducción

Esta predicación está muy ligada a la que dí hace un tiempo “Un llamado a la Comunión”, viene siendo la continuidad o profundidad de la Serie “Volviendo a las raíces de la fe”, la que estoy compartiendo en la Iglesia Local donde me congrego y que están centradas en el Libro de los Hechos, empezaremos leyendo Hechos Capítulo 2:43-47:

 

43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;

45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.

46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

 

Ya leído, vemos a un pueblo de al menos 3.120 personas que han creído (los 120 reunidos en el aposento alto y luego las 3.000 personas convertidas en el primer discurso de Pedro), vemos entonces un crecimiento extraordinario y exponencial en la iglesia recién fundada.

 

Esta nueva Iglesia reune ciertas características dignas de analizar y que debe llamarnos la atención, y en esta ocasión veremos tres de ellas:

 

1. AMÁNDONOS

En el verso 44 podemos ver como el amor hace posible la unión, la unidad, la comunidad, la comunión de Espíritu, la participación activa de todos.

 

Para que esto se produzca debe existir el amor entre unos y otros! Un amor genuino, no de discurso, sino real, con obras, con acción, este amor debe irse cultivando a medida que se fomenten instancias para ello, por ejemplo las reuniones, los ágapes, los estudios bíblicos y la constante oración ante Dios.

 

El llamado del Señor para su Iglesia es uno solo, el amarnos unos a otros, Jesucristo resumio los 10 mandamientos en solo dos, amarás a Dios y a tu prójimo.La última oración de Jesús con sus discípulos fue que se amaran tal y como el Padre y el Hijo se aman, con tal muestra de amor el mundo vería que somos uno (Juan 15:12).

 

El amor es tan importante que dice su palabra que podemos tener todos los dones y hacer muchas cosas, pero si no tenemos amor, de nada nos sirve!! (1ra Corintios 13).

 

El amor de Dios involucra amarnos de tal forma que seamos capaces de dar la vida por el otro, un desafío mayor, una amistad, un deseo profundo del bien hacia el otro, una preocupación sincera, eso y más, es amar, si queremos tener una medida de amor, el Señor, por su palabra nos brinda esta regla:

 

1ra Corintios 13:4-8 (RVR1960)

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

 

1a) TODOS: En el mismo verso 44 aparece varias veces la palabra todos, y es esencial que todos los miembros del cuerpo sean participes de la iglesia, no algunos, no unos pocos, porque el Señor nos ha llamado a todos, por lo tanto si hemos creido, entonces pertenecemos a la iglesia y pertenecemos a ese TODOS, no debemos desperdiciar la oportunidad de reunirnos como Iglesia, quizás muchos en este tiempo quieren ser “llaneros solitarios”. Es muy importante participar y ser bendecidos en esta comunión del “TODOS” y en el arduo trabajo de la iglesia local, si no estás haciendo esto, te invito a ser parte de ese “TODOS”.

 

2a) UNIDAD: Dentro del amor y siguiendo la idea del “Todos”, también cabe la palabra “Unidad, la cuál es muy importante en la Iglesia del Señor, porque somos un solo cuerpo y Cristo es la cabeza, por lo mismo es esencial tener, mantener y fomentar esta unidad que es dada en el Espíritu, pero que también somos llamados a guardarla, protegerla y hacer todo lo que este a nuestro alcance para cuidarla.

 

Cuando hablamos de unidad no es tan solo estar juntos, sino que además estar unidos, cohesionados, pegados con ese amor que hablamos anteriormente, teniendo las cosas en común, y teniendo una “misma mente” (unánimes=del griego “jomodsumadón”). Entonces unidad es estar pensando y sintiendo lo mismo, unificados, amalgamados y fusionados!! Esa es la unidad que debemos buscar, la misma que tiene el Padre con el Hijo y con su Espíritu Santo, perfecta y sin quiebres ni egos.

 

3a) PARTICIPACIÓN ACTIVA: Vemos que en primer lugar hay un ánimo de que TODOS los convertidos participan alegremente en TODAS las actividades que este grupo está organizando, eso me parece muy interesante, la palabra TODOS en este contexto significa exactamente eso, TODOS, obvio, y no es menor, porque muchas veces nos excusamos y vemos que a nuestras reuniones no siempre son TODOS los que asisten o se comprometen con el servicio y con la obra, y es así, una triste realidad, pero no es lo que Dios quiere, no, no, al contrario Dios quiero que todo su pueblo crezca y es en ese sentido que hace un llamado importante a la participación grupal de todos los miembros de la iglesia local.

 

2. CONGREGANDONOS

 

 

En el verso 46, vemos el interés de nuestros hermanos primeros de estar congregándose constantemente, incluso ellos lo hacían todos los días, estos nos habla de una vida cristiana verdadera y que era parte de su vida integral, es grato darse cuenta que ellos tenían esta necesidad de estar en el templo, pero no tan sólo se limitaban al templo, sino que también iban a las casas y compartían un ágape, comiendo juntos y todo lo hacían con esa sencillez de corazón.

 

La Biblia nos enseña que no debemos mirar en menos la cuestión de congregarse, veamos este texto:

 

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros , y mucho más al ver que el día se acerca.”

Hebreos 10:25

Vemos que la Biblia le da un enfasis muy importante al reunirse TODOS juntos y alabar a Dios, compartir la comunión de los santos, porque hay una bendición especial en esto, porque El mismo Dios lo estableció de esta manera, lamentablemente muchos hermanos dejan de congregarse y se conforman con venir solo los domingos y creen que orando en la casa y escuchando música cristiana ya están agradando a Dios, pero en realidad lo que hacen es desobedecer a Dios, ya que el congregarse es parte vital de la comunión cristiana, es necesario que cada hermano conozca y aprenda del otro, el reunirse nos sirve para orar juntos y para aprender juntos la palabra de Dios.

 

Es esencial para el crecimiento espiritual poder reunirnos y no perdernos las bendiciones que Dios tiene para cada cristiano, siempre el congregarse será una bendición, si bien Dios está en todas partes, eso no es licencia para faltar al templo y las reuniones.

Seamos como estos hermanos, que no importando la persecusión igual se las arreglaban para estar juntos congregados, ya que sabían que si habían dos o tres congregados en su Nombre, ahí El estaría!!!

 

 

3. ALABANDO

 

Sin duda los hermanos de la primera Iglesia entendían muy bien lo que era la alabanza y que Dios era digno de recibirla, y hoy día también lo es, pero cuando hablamos de alabanza es importante señalar que no es tan solo cantar, sino que, nuestra vida entera debe estar alabando a Dios y glorificandole.

 

Nuestros hermanos cantaban alegres al Señor, con sencillez y motivación, porque sabían que era El que los había salvado. No sé que estilo de música tocaban ellos, no sé si usaban instrumentos, no sé si eran afinados, no sé si cantaban himnos o coritos, pero sé que lo hacían en espíritu y en verdad!!

 

Muchas veces alabamos a Dios dependiendo de nuestro estado de ánimo, dependiendo si nos gusta la canción, etc… y esto me recuerda una historia que le escuché al pastor Chuy Olivares, estaban cantando un alabanza en una Iglesia de México y a uan hermana no le gustó esta alabanza, al terminar el culto ella se acerca al pastor y le comenta, – pastor, no me gustó la alabanza – y el le respondió a la hermana: – Qué bueno que no le gusto la alabanza mi hermana!! y ella asombrada le dice ¡y por qué me dice eso pastor?, a lo que el responde – porque la alabanza no era para ud. sino que era para Dios, el rey de reyes!!

 

Aunque no lo creas, eso pasa mucho en las iglesias, muchos hermanos alaban a Dios solo cuando están bien, pero si están mal no le alaban o si no les gusta determinada canción no cantan o lo hacen desganados, eso no debe ser así, Dios nos llama a adorarle y alabarle en todo tiempo, que Dios ponda en nosotros ese espiritu de alabanza para El.

 

 

RESULTADO

Cuando una iglesia ama, se congrega y alaba a Dios como es debidio, Dios respalda esa comunidad y trae bendiciones, y mayor aún, El añade a los que han de ser salvos!! Debemos buscar a Dios con mayor intensidad, amar como Dios amó, y cantarle con todo el corazón, porque solo El es digno de toda adoración!!

 

Medita en estos consejos y ponelos en practica, si te edifica y bendice este mensaje, compartelo y envíanos un comentario a cualquiera de nuestros medios de contacto.

 

 

Atte. César Angelo.

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